Planifica una primera cita sencilla
Un plan manejable deja espacio para descubrir si disfrutáis de vuestra compañía.
Acordad juntos lo básico
Elegid un lugar público, una hora y una actividad que os resulten cómodos. Un café breve o un paseo en una zona concurrida permiten decidir después si queréis repetir. La cita es una oportunidad para conversar, no una promesa sobre lo que vendrá luego.
Conserva tus opciones prácticas
Organiza tu propio transporte y piensa cómo te marcharías si quisieras hacerlo. Puedes contar el plan a alguien de confianza. No compartas tu dirección solo por comodidad. Ningún plan garantiza la seguridad: mantén tu propio criterio.
Hablad después del encuentro
Si quieres repetir, dilo con claridad sin exigir una respuesta inmediata. Si no te interesa, basta un mensaje breve y respetuoso. El tiempo dedicado a conversar o desplazarse no crea una deuda ni una obligación de continuar.
